Publicado en 1993, Amor Amarillo marcó el debut de Gustavo Cerati como solista mientras aún formaba parte de Soda Stereo. Concebido durante una etapa profundamente personal y creativa, el álbum refleja una faceta más íntima y experimental del artista, combinando rock alternativo, pop, psicodelia y sutiles influencias de la música latinoamericana. Inspirado en gran medida por su relación con Cecilia Amenábar y el nacimiento de su hijo Benito, el disco transmite una atmósfera cálida y luminosa que contrasta con la intensidad de sus trabajos posteriores. Entre sus canciones más destacadas se encuentran "Te Llevo Para Que Me Lleves", "Pulsar", "Lisa", "A Merced" y la inolvidable "Amor Amarillo", composiciones que revelan la sensibilidad melódica y la búsqueda sonora que caracterizarían la carrera solista de Cerati.