Publicado en 2013, Born Sinner consolidó a J. Cole como una de las voces más influyentes del hip-hop contemporáneo. En su segundo álbum de estudio, el rapero y productor estadounidense profundiza en temas como la ambición, la fe, la fama, los conflictos internos y las desigualdades sociales, combinando una narrativa introspectiva con una producción elegante que fusiona rap, soul y R&B. El disco incluye algunos de los mayores éxitos de su carrera, como "Power Trip" (con Miguel), "Crooked Smile" (con TLC), "She Knows", "Forbidden Fruit" (con Kendrick Lamar) y "Let Nas Down", una emotiva carta de admiración al legendario rapero Nas.