Swag muestra a Justin Bieber en una etapa más introspectiva y experimental, fusionando pop contemporáneo con elementos de R&B alternativo e indie-pop en una propuesta sonora minimalista y atmosférica. A lo largo del álbum, temas como Daisies, Yukon y Go Baby exploran una narrativa emocional más madura, centrada en la vulnerabilidad, las relaciones y la evolución personal, apoyadas por arreglos sutiles y una producción que prioriza la textura y el mood por encima del impacto comercial inmediato. Su estética visual —sobria y monocromática— refuerza el carácter íntimo del proyecto, consolidando un trabajo que se siente más cercano, reflexivo y cohesivo dentro de su discografía reciente.