Alright, Still es el explosivo álbum debut de la cantante y compositora británica Lily Allen, una obra que capturó como pocas el espíritu irreverente, ingenioso y desenfadado del pop británico de mediados de los años 2000. Lanzado en 2006, el disco combina con naturalidad pop, ska, reggae, hip hop y R&B, creando un sonido fresco y distintivo que rápidamente convirtió a Allen en una de las voces más originales de su generación.
Impulsado por éxitos como Smile, LDN, Alfie y Littlest Things, el álbum destaca por sus letras mordaces, observaciones cotidianas y un humor tan afilado como encantador. Con una narrativa urbana y profundamente británica, Allen retrata relaciones, amistades y situaciones de la vida diaria con una honestidad poco común y una personalidad arrolladora.