Con All Killer No Filler, Sum 41 entregó uno de los álbumes más representativos del pop punk de principios de los años 2000. Publicado originalmente en 2001, este exitoso debut internacional impulsó a la banda canadiense gracias a una combinación de energía punk, melodías contagiosas y una fuerte influencia del skate punk y el hardcore melódico. El álbum incluye algunos de sus mayores éxitos, como "Fat Lip", "In Too Deep", "Motivation" y "Handle This", canciones que marcaron a toda una generación y consolidaron a Sum 41 como uno de los nombres más importantes del género.

